Un problema habitual en los perros de raza pequeña o de pelo claro son las manchas en los lagrimales. En esta entrada te explicamos los dos pasos necesarios para librarte de ellas: prevenir y limpiar.
Causas de las manchas en los lagrimales
Las manchas en los lagrimales se deben a la oxidación del pelo por efecto de la acidez de las lágrimas. La humedad que provoca el exceso de lagrimeo convierte a la zona del lagrimal en un caldo de cultivo para bacterias y levaduras. En la mayoría de los casos, el causante de las manchas rojizas que vemos es el hongo Malassezia (Pityrosporum), también conocido como levadura roja. La infección en los lagrimales incrementa a su vez el exceso de lagrimeo, por ello es conveniente limpiarlos a menudo y secarlos bien.
Las causas más comunes del exceso de lagrimeo son:
- Obstrucción de los conductos lagrimales: en ocasiones los lagrimales se encuentran completamente obstruidos provocando el exceso de lagrimeo.
- Genética: la forma de la cabeza y la estructura alrededor de los ojos del perro puede hacerlo más o menos propenso al lagrimeo. Incluso dentro de la misma raza puede haber grandes diferencias entre individuos.
- Pelo en los ojos: el pelo que se mete en el ojo también incrementa el lagrimeo, por ello es conveniente recortarlo correctamente en esa zona.
- Champú/otros productos: a la hora del baño debemos tener especial cuidado de que ningún producto penetre en el ojo, pues provocará irritación y más lagrimeo.
- Agua con alto contenido en minerales: en algunas zonas el agua del grifo tiene un alto contenido en minerales, que puede aumentar el lagrimeo del perro. Es recomendable cambiar a agua embotellada y limpiar el comedero y el bebedero muy a menudo. Utilizar comederos/bebederos de acero inoxidable puede ser de ayuda, ya que son más fáciles de limpiar y menos propensos a grietas donde se acumulan las bacterias.
- Pulgas: las pulgas también pueden ser causantes del exceso de lagrimeo. Las pulgas necesitan humedad para vivir y pueden obtenerla de los lagrimales, provocando irritación y posibilidades de infección por los restos que dejan.
- Alimentación: el pienso, como siempre, juega un papel fundamental en la belleza y salud de nuestro perro. Un pienso de gama alta, sin aditivos ni colorantes ayudará a una mejor salud en general.
- Infecciones de ojos y oídos: una infección en los ojos o incluso en los oídos puede ser la causante del exceso de lagrimeo. Especialmente si tu perro no suele lagrimear, puede ser un síntoma de una infección.
Cómo limpiar los lagrimales
Existe una gran variedad de productos para limpiar los lagrimales, pero no todos son iguales. Algunos, como Angels’ Eyes, contienen tilosina, un antibiótico que en algunos países está restringido salvo que sea recetado por un veterinario. Dado que su uso en estos productos es relativamente reciente, no existen estudios que prueben su seguridad en el uso a largo plazo en perros o gatos.
Nosotros recomendamos el antilagrimeo Kw, que ofrece excelentes resultados sin utilizar antibiótico. Su uso es muy sencillo: se echa el producto en un algodón o paño húmedo (distinto para cada ojo) y se limpia con cuidado de no tocar los ojos la zona del lagrimal. La frecuencia dependerá de cada perro; para casos graves puede usarse hasta 3 veces al día, y en casos leves puede bastar con 1 vez cada 3 o 4 días.
En resumen, con unas medidas sencillas de prevención y un producto adecuado para la limpieza podemos acabar fácilmente con el problema del lagrimeo, haciendo que nuestro perro gane en salud y en belleza.









